lunes, 2 de junio de 2014

Salir de la alacena


Es difícil asumir algo que toda tu vida haz medio negado y medio aceptado. Desde que era niña me gustan las mujeres, y no es que lo haya negado alguna vez, sólo nunca lo externé porque creo que nunca me lo preguntaron. 

Pero por ejemplo no me acerqué a ninguna muchacha tratando de conquistarla, algunas veces me gustaron intensamente mujeres muy cercanas a mí y no lo exterioricé, supogo que por miedo al rechazo, a que dejaran de hablarme, pero también había otros factores muy importantes, yo no veía que eso pasara, yo lo único que sabía es que entre mujeres se podía jugar, reír, platicar, pero no se  podían ver de manera romántica como a los chicos. No estaban ese tipo de relaciones en lo que veía en mi entorno, en la televisión, en el cine, soponía que no existían y que de alguna forma mi deseo tampoco era tan real.

A lo largo de mi vida me han gustado varios hombres, pero en conversaciones muy ítimas me llegado a preguntar a mí misma, si no es sólo la reproducción de lo que he visto toda la vida. Al final, sé que no, que sí me han gustado genuinamente, que me también me gustan muchísimo, y además he llegado a  sentir algo más que atracción física.

No sé si esto es una salida del closet de la bisexualidad porque es algo que como ya he dicho "nunca" he negado, pero igual se siente bien decirlo abiertamente. Finalmente llego al punto que me pregunto consantemente, es real esa división entre hombres y mujeres, entre heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, o como me gusta pensar, es que todos podemos enamorarnos de una persona más allá de su sexo, pero hay muchos juicios e ideas que no nos lo permiten.